POTHORROR “Eternal menstruation”

pothorrorVenidas desde las fértiles tierras de La Rioja, os presentamos a un grupo de féminas dispuestas a romper con el patriarcado del metal.

Nacidas todas ellas en Logroño (“al primero que haga la rima le calzamos una hostia” amenazan), comenzaron haciendo un power muy melódico bajo el nombre de “Stratoovarios”. Pero pronto decidieron que con el aparato reproductor no era suficiente. Había que añadir más elementos puramente femeninos y más mala hostia.
Mientras una tarde su cantante y líder, Brutal Ruth, visitaba las bodegas Vivanco, tuvo una idea. “Donde los demás veían vino tinto, yo fantaseaba con litros y litros de sangre. Pero no sangre por desmembramientos ni amputaciones, sino sangre menstrual. Algo más sutil, más natural, más implícito y oculto. En definitiva, algo mucho más femenino que las típica visceralidad masculina del gore”
De este modo, en la temática de sus canciones comenzaron a entrar los genitales femeninos, la sangre menstrual y su rotunda negativa a depilarse. “Sobacos peludos, potorros y gonorrea. La mala leche ya te la hacen los hombres. O peor aún, la propia menstruación” Con estas premisas era inevitable que acabaran haciendo death metal.

Influenciadas por la escuela de Tampax (Florida), practican un death progresivo “demasiado complejo para la mente de un hombre” La distorsión de sus guitarras es aguda a conciencia, debido a lo cual no cuentan con bajo. En su lugar, tocan la bajina. “Es como el bajo pero en alto. Como un potorro menstrual: oscura y sangrienta.” y es que “los sonidos graves son como caricias. Eso es una mierda!. Nada jode más los oídos que el grito agudo de una mujer a la que no le entran unos pitillos de la 36!”

Añaden a su sonido constantes taconeos, que para sacar su mayor partido los han grabado íntegramente en el parquet de una biblioteca, y lo completan con la inclusión de teclados y batería, de los cuáles se encarga en directo una sola componente “También aprovecho para limarme la uñas. Ya sabes que las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez. ”

Sus letras están, cómo no, plagadas de críticas hacia los hombres y exaltación de la mujer. Así, en la contundente “Die by my heel” nos encontramos con versos como “Si te margina, ocúltale tu vagina/ Si te desprecia, escóndele la Propecia/ Y si te ignora, engáñale con Rafa Mora.”
Sobre “Cocks, bloody cocks” nos explican que “No es que necesitemos follar todos los días. Creemos que no hay mejor lubricante que la sangre menstrual. Es barata, perfumada y tiene actitud. Y gratis”
El tamaño importa. Y si la cifra tiene actitud, mucho mejor. Así es como nace “666, the measures of your dick” Pero que nadie se lleve a engaños, aquí las bufas mandan (“Boob rules”)
En “Smell like ten pussies” todo se reduce a un sólo concepto “Follaríamos aunque no pasáramos por la ducha durante un mes. Así pues, ¿para qué ducharse?” También hay lugar para la ternura. Así, son partidarias de ampliar las bajas por maternidad y dar el pecho hasta que este se quede dormido (“Until tit sleeps”)
En “Boys don’y cry. Just eat” retoman la visceralidad, advirtiendo: “Cómeme la vagina, despacio y con alegría/Si no te la comes entera, te la guardo en la nevera” Y la última pista del disco corresponde al número ocho, “Cómeme el chocho”: “después de todo, nosotras también tenemos derecho a ser soeces y repetitivas. Si no, no sería death metal”

Terminan con una advertencia: Si no te gusta nuestro disco, eres un machista.

Componentes:
-Brutal Ruth (chillos y guitarra histérica)
-Out Sonia (bajina)
-Gladys Member (tacones bibliotecarios)
-Emperor Argentina (teclados y batería)

Track-list:

1. Boys don’t cry. Just eat.
2. Boob rules
3. Smell like ten pussies
4. Die by my heel.
5. Until tit sleeps
6. Cocks Bloody Cocks
7. 666, the measures of your dick
8. Cómeme el chocho.